El río saqueado

04/10/2019 - 13:57 Jesús de Andrés

En el Festival de Cine Solidario de Guadalajara de 2018 se presentó un interesante documental dirigido por Montse de la Cal y Luis Moreno titulado El agua secuestrada.

Hace un mes diluvió en buena parte de Alicante y Almería, y en toda Murcia. Cientos de viviendas, levantadas durante décadas en arrabales y zonas inundables con anuencia o vista gorda gubernamental, quedaron anegadas por el agua. A la vez que la lluvia caía sin piedad por aquellas tierras y el gobierno enviaba a la Unidad Militar de Emergencias para intentar paliar el desastre, el Boletín Oficial del Estado publicaba la autorización del Ministerio de Transición Ecológica para realizar un nuevo trasvase del Tajo al Segura. Las lluvias fueron de tal calibre y causaron tantos destrozos que afectaron a la red de canalización del propio trasvase, haciendo imposible el trasiego del agua. Con los cultivos sumergidos y los arroyos aún desbordados era absurdo -por no decir otra cosa- llevar más agua allí, pero el trasvase no se detuvo, al contrario, comenzó inmediatamente. Los más de 16 hectómetros cúbicos aprobados para el mes de septiembre no podían trasvasarse ya que el canal reventó en Albatera, por lo que hubo que diseñarse un plan alternativo: llevar el agua hasta el embalse de Alarcón, en Cuenca, y retener allí el botín hasta que pudiera hacerse la entrega. De haberse mantenido el agua en Entrepeñas y Buendía, necesitados como están -casi al mínimo, a punto de impedirse legalmente su acarreo-, hubiera caducado por finalizar el año hidrológico. De esta manera, el agua se encuentra “en tránsito”, a la espera de que finalicen las obras y se recupere la cuenca receptora. 

En el Festival de Cine Solidario de Guadalajara de 2018 (el Fescigu, que en estos días celebra una nueva edición), se presentó un interesante documental dirigido por Montse de la Cal y Luis Moreno titulado El agua secuestrada, un documental que debería emitirse cada noche en horario de máxima audiencia en 7 Televisión (la tele pública murciana) en lugar de fomentar a todas horas la reivindicación de un supuesto derecho identitario al agua de los demás. En él se explica (lo tienen en YouTube), a través de una entrevista a Francisco Turrión, hidrogeólogo que trabajó casi durante tres décadas en la Confederación Hidrográfica del Segura, cómo la cuenca del río Segura no sólo no es deficitaria sino que tiene un superávit de 200 hectómetros cúbicos anuales. Sus tesis, que han sido combatidas con dureza por todos los grupos de presión beneficiados por el agua enviada, están sólidamente fundamentadas. Véanlo y opinen.

El Tajo cada vez es menos Tajo por tierras de Aranjuez o Talavera. Desde que su cabecera fue desviada hacia el Levante, el Tajo en realidad es el río Jarama (con sus afluentes Henares, Tajuña y Manzanares), con todo lo que ello conlleva. Recibir el agua del Tajo, aun cuando se está con el agua de la gota fría al cuello, es su derecho. Dar, eso sí, no dan ni las gracias.