Empapados
El Papa llegó a España con un mensaje antiquísimo que todos llevamos en los genes desde que fuimos creados …
Escribo impresionada por la belleza de la Sagrada Familia iluminando el universo, por la ciudad de Madrid volcada con el Papa como con nadie, por el precioso alegato de Antonio Banderas en pro de una fe basada en lo que los humano vemos, en lo que hemos recibido en herencia, la belleza incomparable de nuestro mundo, la bondad que el ser humano lleva en su corazón, la inteligencia que el hombre guarda en un cerebro que le ayuda a comprender, a investigar, a utilizar este instrumento prodigioso que traemos de fábrica, para llegar a los más altos resultados científicos… Sigo impresionada por el Papá que estos días ha venido a España lleno de amor por los más humildes, por la cantidad de gente que le ha demostrado su admiración y respeto en Madrid, en Barcelona, en Tenerife .
El Papa llegó a España con un mensaje antiquísimo que todos llevamos en los genes desde que fuimos creados … Este hombre incombustible, inasequible al desaliento, León XIV, es un hombre especial que escribe sobre la custodia de la persona humana, Magnífica Humanidad, magnífico mensaje, y que, a los que se han acercado a él y le han escuchado, les ha abierto el alma a la bondad y a la belleza, dones que todo ser humano desea y añora cuando no los encuentra en su vida y está condenado a defenderse de la pobreza, a buscar paraísos lejos de los suyos.
Nuestro mundo, tan hermoso, está lleno de maldad, ambición e injusticia. Existen las enfermedades y la guerra. Estamos prevenidos contra asesinos, violadores, maltratadores y ladrones. Existe el miedo y la tiranía, las guerras que destruyen ciudades y personas, y lo peor es que que nos estamos acostumbrando, ignorando a los que sufren, sin darnos cuenta de que en el fondo solo buscamos amor, tranquilidad, trabajo digno y vivir con alegría, disfrutando en paz del paraíso que nos han regalado.
Me ha gustado este Papa, me he empapado de sus justas palabras y espero no olvidarlas. Porque ¡cuánto ganaríamos si fuésemos mejores, si cuidamos a todos los que nos necesitan! Si, orgullosos de ser humanos y de lo que el ser humano ha conseguido en beneficio de los demás, siguiésemos buscando la luz de la belleza y del conocimiento, este sería un mundo mucho más feliz.