Otoño descolorido

17/10/2026 - 15:45 Antonio Yagüe

Uno de los mejores destinos para contemplar  en todo su esplendor los colores del otoño, por los tonos cobrizos y rutas bien señalizadas, es el hayedo de la Tejera Negra/Montejo, compartido con la Comunidad de Madrid.

El otoño lleva semanas pero da la sensación de que en lugar de hojas de árboles las calles están llenas de incertidumbre, con elecciones a la vista y una vida política “que se va llenando de buscarruidos y esgarramantas”, asegura un vecino de Alhama, hermanada con el apellido de Aragón, el Camino del Cid y buena gente.

Todo sigue seco. Ni siquiera nos han sobrevolado todavía camino de Gallocanta las grullas con sus trompeteos a modo pistoletazo otoñal, certifica mi amigo Carlos de La Yunta.

El otoño es la estación preferida por los pintores, por los nostálgicos (menos luz, días más cortos), por quienes osan casarse una vez suavizada la sofoquina del verano, y por los amantes del leaf peeping (‘mirar hojas’), admiradores de los espectaculares colores de hojas ocres, amarillas y rojizas.

La observación del follaje otoñal es una actividad turística de moda (casi una industria), en crecimiento y cada vez más extendida en todo el mundo. Va de mediados de octubre a mediados de noviembre, cuando los bosques pasan del verde intenso a paletas de ocre, naranja y rojo. Depende de la meteorología. Este año la transición viene despacio.

Uno de los mejores destinos para contemplar  en todo su esplendor los colores del otoño, por los tonos cobrizos y rutas bien señalizadas, es el hayedo de la Tejera Negra/Montejo, compartido con la Comunidad de Madrid. Lograr una entrada, sobre todo los fines de semana, suele ser una odisea.  

Siempre quedan los humildes sabinares, coetáneos en el Terciario de los dinosaurios.

Y los encinares con carrascas centenarias cargadas de bellotas. Este año parece que ha atinado el refrán que repetía el tío Salustiano: “Lluvias en agosto quitan miel y no dan mosto. Y pa la bellota, ni una gota”.

Los abundantes animales políticos de la dehesa, tienen su escenario a güevo.