Y la vida sigue
Sonaron las campanadas, comenzó un nuevo año y Trump causó un gran terremoto en Venezuela.
La operación militar supondrá un antes y un después para millones de venezolanos, muchos exiliados en el extranjero, para el país, la zona, incluso las relaciones en el tablero internacional, que poco a poco iremos conociendo.
Las doce campanadas, con la habitual ilusión, ruido, emoción y los mejores deseos,nos adentraron en un nuevo año para el que deseamos muchas buenas noticias en el mundo. Ésta, el posible fin de un gobierno no democrático, ni legitimo, ni reconocido, así nos lo parece, aunque haya muchos matices y quede mucho por suceder. En lo que se refiere a nuestra provincia, un especial, realizado con esmero por nuestra redacción, recuerda en este primer periódico de 2026- lo tienen en los kioscos- lo que sucedió, a groso modo, en el que se fue, un tiempo en el que hubo sucesos como el gran apagón, tormentas que obligaron a desembalses, un asesinato por violencia de género o el incendio del Pico del Lobo, pero que por lo demás no fue malo en el ámbito provincial, con el desarrollo del nuevo polígono de Tórtola, la apertura del parador de Molina, la implementación de nuevos servicios en el Hospital General, las obras en la residencia de Los Olmos, entre otras infraestructuras o la visita del Barça.
En nuestra tierra, por el clima de estabilidad política y unión de administraciones con agentes económicos y sociales, con la logística en auge, las cosas van relativamente bien y además las zonas azotadas por la despoblación están recibiendo nuevos moradores gracias a la ley pionera a nivel nacional del Gobierno regional con incentivos fiscales, garantizadora de servicios, a programas de la Diputación para que no falten alimentos, medicamentos o cajeros automáticos, a la determinación de emprendedores apoyados por los grupos de desarrollo rural y sobre todo a ese dinero de los fondos europeos que parecen peligrar.
Vivimos además un momento dulce en lo cultural y lo deportivo. Muchas tardes no sabemos donde ir por la coincidencia de actos, el Depor volviendo a ilusionar, el Balonmano en la élite, equipos ascendidos luchando por la permanencia…
Es cierto que no podemos abstraernos de la situación política nacional, con un Gobierno acorralado por la presunta, corrupción, acosos sexuales, mentiras y debilidad parlamentaria que nos tiene sin presupuestos ni necesarias leyes, de la polarización, la torpe oposición o las guerras por el mundo o la situación en Venezuela, pero empecemos este año con optimismo. Feliz 2026.