Además, no deberíamos olvidar tampoco que el triunfo de los cristianos es el triunfo del Crucificado.
Ya está todo a punto. Ahora sólo hace falta que se sepa hacer uso de lo que se quiera y sepa.
Metáforas y fanatismos deportivos han llegado hasta el serio departamento de Trabajo.
Hoy estas líneas son un réquiem por el gran pino romano de la Alameda, un pino antiquísimo que daba sombra al Amarillo y a los paseantes.
La suerte le sonrió cuando un grupo de franceses descubrió en la soledad y el paisaje el entorno ideal para las vacaciones.
En la época del hambre subsahariana un pueblo se divierte pintándose de rojo y oliendo a ácido, es el precio de la gloria.
La falta de toros se han compensado en las fiestas de Molina con mucha y buena pelota a mano. También resaltan las crecientes peñas.
El final del verano es tiempo de propósitos, que no son sino un mapa para la vida, una carta de navegación, una ruta diseñada con la materia prima de nuestros anhelos.
Conservo en mi escritorio una figurilla de cinco centímetros que me encontré abandonada junto a la puerta de la Casa de Bécquer.
España el lunes se echó al sol como un lagarto viejo, hasta la Virgen, que todavía la calle huele a sacristía y a cera vieja.
Este vocablo que me acabo de inverntar tardará mucho en ser incluido por la Real Academia en su diccionario.
He sabido por la radio que el Hayedo de Montejo de la Sierra, provincia de Madrid, ha sido inscrito por la UNESCO como espacio natural Patrimonio de la Humanidad.
En los puestos de relevancia que ha ocupado ha demostrado sus dotes de liderazgo, determinación, fuerza y valentía para enfrentarse a los retos y obstáculos del camino.
Este nuevo paso ha traído consigo una catarata de reproches, críticas y reprimendas por ambas partes, que se añaden al historial de agravios en torno al hospital, sus accesos o cualquier otra cuestión gestionada antes o ahora por los rivales.
Los regidores del momento han levantando una brecha innecesaria en los caminos de la Historia.
Septiembre inicia el curso escolar y los patios y aulas de los centros vuelven a sentir el bullicio de los niños y no tan niños.
Nunca pensé que la gente elegante que se viste de marca se humillaría con su bolsita a recoger la mierda que le deja otro mamífero.
El que se recuperen los púlpitos no quiere decir que surjan nuevos Fray Gerundios de Campazas.
Sentimos y lamentamos que los partidos políticos lo mediatizan todo, pensamiento, educación, opinión, expresión.
Daría para un libro el cantoso reparto de puestos cienmileuristas a gestores incapaces de hacer un balance ni siquiera político.