Ni corren malos tiempos para la poesía ni es la hermana pobre de la literatura.
Son días agitados y tal vez ruidosos con los distintos partidos pidiendo el voto.
Convertir la política en democracia y diálogo ha costado siglos enteros.
Era como un niño. Con su imperurbable jovialidad nos confundía a los que a duras penas llegamos a la sonrisa.
Después de vivir unas elecciones generales y llegar su repetición nos planteamos hacer algo distinto, ir un paso más allá.
Cuando llegan elecciones, como ocurrió ante el 20 D en Molina, los políticos salen como lebreles tras el voto de los 9,3 millones de pensionistas.
Una cosa es la oportunidad y conveniencia de que hablemos correctamente el inglés, y otra que ese idioma invada el nuestro forzándolo a un indeseado spanglish.
Al viajar a tierras de Tamajón y pretender pasar por el embalse de Beleña nos sorprendió el chorro que desprendía el "cañón de agua".
De alimento maldito a cultivo de moda. Los campos se han teñido esta primavera de vistoso amarillo chillón.
Existe mucho totalitarismo de corte clásico entre nosotros y mucha dictadura sobre el pueblo.
Estamos casi en vísperas del segundo intento para formar Gobierno.
Existe, en estos días, mucha mensajería social en clave de promesas y de salvación.
Nueva Alcarria ha creído oportuno y conveniente hacer su particular debate con los distintos partidos políticos.
Los comentómatras pedantes han rescatado hace un mes el término italiano 'palabros'.
Sospecho que alguno de los participantes se quedó con ganas de pólvora en lugar de tanto florete.
No es lo mismo democracia de los ausentes que ausencia de la democracia. Estamos ya en plena época postdemocrática.
Nos apetece hablar de fútbol, ese fenómeno de masas, gran entretenimiento colectivo y tal vez opio del pueblo.
Este pobre hombre ha cometido un único pecado: reconocer su condición de homosexual de manera pública.
Desde que en 1984 se celebrará por primera vez el Día de Castilla-La Mancha, cada 31 de mayo ha tenido una significación especial.
Qué tendrá la tierra que tanto apego nos produce a todos.