Los médicos dan la tabarra con que conviene no caer en excesos para lograr un estado óptimo de salud, mantenerse joven y en forma. Incluso recomiendan restringir la vida social para no ser tentado.
Han pasado muchos siglos, la alegría de la Navidad, real y siempre significada entre las familias cristianas, se ha trocado en muchos de los países del primer mundo.
Es un tiempo crucial para los creyentes, pero también de tradición, cultura popular, dinamización de la economía, de la vida misma, con encuentros gastronómicos de amigos, familiares o compañeros, de compra de regalos y viandas, de conciertos solidarios, estrenos de películas y musicales...
Fueron vedados durante la pandemia, como tantos actos públicos, y son descalificados por ediles y onegés animalistas que ven en ellos un atentado a los derechos animales de vacas, bueyes o burros, e incluso acoso infantil y de género contra quienes representan al Niño y a la Virgen.
Me refiero a Antoñita Bronchalo Lopesino, “Lupe Sino” en el mundo del espectáculo, la novia de Manolete.
Hace muchos años en el puente de diciembre se celebraba la Inmaculada Concepción y el Día de la Madre. En el colegio fabricábamos una pañolera.
La ausencia de nieves nos lleva hasta discutir si el río Piedra nace en Rueda de la Sierra o en Cimballa, el Gallo en Orihuela del Tremedal o en Chera y el Mesa en Selas o Mochales.
He recuperado en estos días, emitida hace poco por la televisión pública, la gran película de Mario Picazo, La tía Tula, y he vuelto a leer, al calor de su ficción, la novela homónima de Miguel de Unamuno.
Repasar la vida y obra de Goya es como revivir nuestros actuales fantasmas, sin que el tiempo cure ni el futuro ponga remedio.
En el rincón de esta semana vamos a recordar a Manuel Sánchez Canalejas, que fue un barrendero ejemplar del Ayuntamiento de Guadalajara, muy querido por los ciudadanos arriacenses por su bondad y simpatía.
La zambomba es un intrumento popular en una provincia con mucha tradición.
En la planta primera del antiguo Ateneo Obrero del Productor se encontraba un restaurante que hacía las delicias de los amantes de la gastronomía, que se denominaba “Educación y Descanso”. En el rincón de esta semana vamos a recordar de manera muy breve la historia.
Que España se dejó deslizar hace décadas por un tobogán de agua es algo que no vamos a descubrir ahora. Que, desde 1993, los diferentes gobiernos del PP y del PSOE han cedido competencias y tomado decisiones dirigidas a mantener la estabilidad gubernamental en favor de sus socios nacionalistas, no descubre nada nuevo.
El viernes, 22 de diciembre de 1995 pasó a la historia de Guadalajara al ser el primer día que se celebró la Zambombada, que tanto éxito tuvo ese año como en los años posteriores.
El día en que se aprobó la Constitución fue para nuestra generación y para posteriores un momento grande. Fue un gran éxito para la democracia que tenemos y que todos deseamos dure para siempre.
Releer su articulado es comprobar que se consiguió elaborar un texto moderno, garantizador de los derechos fundamentales de las personas, de contenido social.
No se hacen ustedes a la idea la cantidad de veces que he tenido que decir las verdades del barquero desde el micrófono de la sala de Plenos del Ayuntamiento de Guadalajara.
En el otoño de 1982 la capital volvió a tener, no una, sino dos emisoras de radio locales: Radio Guadalajara, de la Rueda de Emisoras Rato y Ser Guadalajara. En la foto Juan de Dios Rodríguez, primer director de Ser Guadalajara.
La verdad es que las historias de las abuelas pueden llegar a ser sorprendentes. A veces su figura se ha confundido con los fogones y la abnegación, sin que ellas mismas dieran relevancia a una trayectoria vital mucho más interesante. (Dedicado a mi abuela Paca que el sábado cumplió 100 años).
Con 185 años es hoy referencia por ser uno de los más antiguos de España y el único de la provincia en el que se estudian los cinco bachilleratos.