Podemos y debemos ser proactivos, ahuyentar el pensamiento mágico y enfrentar la hipocondría social, dando un propósito positivo a lo que venga.
Las redes y grupos de wasap se llenan de quejas de mayores cual niños malcriados quejándose de cosas y actividades intranscendentes antes de la llegada del coronavirus.
Han pasado dos décadas. Como de todas las adversidades, la sociedad reaccionó aprendiendo y volvió a apreciar los valores que tanto nos hicieron avanzar y convertirnos en un gran Estado.
Escritor renacentista nacido en la capital de provincia hacia el año 1542.
En las peregrinaciones a los santuarios, en los que se venera a la Santísima Virgen bajo diversas advocaciones, constatamos que María nos congrega a todos los hijos a su alrededor.
Funestos augurios para lo que a priori es un verano de manual, recogido, en familia y a ser posible en el pueblo.
Así las cosas, impuestas por una realidad cruel, y sobre todo con ese factor de imprevisibilidad, pasemos lo mejor que podamos el que siempre fue el mes más querido para una mayoría.
Nuestra individualidad ha quebrado dando paso a la obediencia jerárquica que en algo nos exime de responsabilidad.
Me refiero al Pacto contra la violencia de género que acordamos en la Subcomisión creada al efecto en el Congreso en un momento en que ya las mayorías absolutas habían pasado a la historia.
Caminar, con mascarilla o sin ella, es uno de los mejores ejercicios para el organismo, válido a cualquier edad.
San Roque adquirirá este domingo plena vigencia.
¿Alguien sabe cuántos contagiados tenemos cerca? Porque parece que nuestros gobernantes se han peleado con las matemáticas y ya no saben sumar ni con calculadora.
Castilla-La Mancha ha ganado en calidad de vida y hoy es una comunidad joven y moderna.
Europa. La unión fiscal. ¿Por qué van a tener que pagar los noruegos, o los alemanes, o los polacos, la vida de despilfarro que llevamos los españoles o los italianos o los griegos?
Dos atractivos se unen este verano a la ciudad del Doncel. La exposición de obras del Museo del Prado en las calles y la muestra de Emilio Fernández Galiano.
Está considerado como uno de los actores principales de la política española de la mitad del siglo XIX y todo un referente del liberalismo moderado, también llamado liberal catolicismo. Estamos también ante un gran orador.
A los extranjeros, que estos días tratan de avistar Perseidas desde sus proximidades, les llama la atención el ornamento de la parrilla de asar mártires.
Además de convertir las películas de mafiosos en un prolífico género, de normalizar su actividad delincuente, El Padrino generalizó una forma de comportamiento -agresivo, eficaz, que siempre se sale con la suya.
El 30 de julio no es, por desgracia, un punto y final, pero al menos ha supuesto un paréntesis para tomar aire, rendir tributo a los fallecidos, enorgullecernos de lo mucho bueno que tenemos como colectividad y mirar al futuro con un poco más de consuelo y esperanza.
La crisis de la covid-19 ha deslucido al extremo los actos previstos por el centenario de su muerte, dejándolo de nuevo en un plano de insuficiente reconocimiento.