Ayuntamientos de pueblos zaragozanos han decidido dedicar el presupuesto de festejos, romerías, conciertos, festivales y demás cosas suspendidas en ayudas para los autónomos y necesidades básicas de los vecinos.
¿Sabemos a corto y medio plazo cuándo acabará este estado de alarma? lo que parece claro es que ya todo no será lo mismo ni igual que antes.
Los niños menores de 14 años salen desde este domingo y se pone fecha oficial al inicio de la transición, para mediados de mayo, hablándose del diseño de su escenario.
La naturaleza necesita de esa agua aunque nosotros estemos en casa.
Por medio de la radio, la televisión y de las redes digitales, tenemos la oportunidad de seguir la Santa Misa y la oración del Santo Rosario.
En este momento concreto restan varias semanas para dar por iniciada la segunda fase y casi todo son preguntas sin respuesta.
Mi petición y sugerencia es que de forma temporal se recomiende vivamente el uso de normas de circulación temporal que reduzcan al máximo los encuentros.
No hay duda de que las grandes oportunidades han surgido de los grandes contratiempos. Grandes inventos de la humanidad nacieron de la necesidad, convirtiéndola en virtud.
Pero no sólo miente China. A nuestro alrededor todos maquillan las cifras oficiales para -supuestamente- no ver afectada su industria, su futuro turismo o su ubicación en el tablero mundial.
El Servicio de Ginecología y Obstetricia del Hospital Universitario de Guadalajara propicia todas las medidas para que el proceso del parto sea vivido por parte de la madre y el /la acompañante de la manera más íntima y adecuado a sus deseos.
Nos gustaría desde su periódico agradecer está donación y hacerla pública.
En los últimos años nos hemos ocupado más de las formas que del fondo. Ya no hay asilos.
No hay derecho a que cada vez que un político tiene que hablar en el Congreso aparezca después alguien para limpiar el atril. Veremos qué pasa este miércoles, 22 de abril.
Me encuentro de manera ocasional pasando unos días en la villa de Quer, en donde residen dos de mis hijos. Un antiguo pueblo campiñés, de expertos labradores.
Mi abuela tenía 97 años y medio. Estaba sana. Aun así, sabía que algún día moriría, es ley de vida. Incluso ella nos lo decía. Sin embargo, nunca pensé que fuese así.
Creo que el mundo no va a ser igual porque nos despertaremos en un mundo sin certezas.
El nuevo calendario de España, trasmutada en Balconia, ha hecho trizas sueños de libertades y vacaciones de millones de niños, de abuelos por tenerlos cerca, de jóvenes que tenían reservado su enlace.
He querido escribir esta carta porque quiero daros las gracias y enviaros muchos besos a todos los que estáis trabajando por y para nosotros.
La sociedad precisa respuestas y cada administración tiene un nivel competencial con el que poner su grano de arena.