No es un tiempo nuevo pues apenas han pasado unas horas y la situación general es la misma en todos los escenarios, excepto ya en Venezuela donde EEUU ha bombardeado y capturado a su presidente, de legitimidad democrática no reconocida en Europa.
Rafa, Elena, Ana, Peny, Inma, Mariano, Javier y Christian dejan distintas historias a lo largo del año que finaliza y el camino de esperanza iniciado para el que comienza.
Nos encontramos en plenas fiestas navideñas y en el rincón de esta semana vamos a recordar la tasca de Casa Claudio, en donde se vivían y se viven las fiestas navideñas de manera muy entrañable.
Un repaso a las viejas crónicas nos depara sorpresas acerca de algunas figuras femeninas en nuestra tierra. El recuerdo se nos va a cuando las mujeres solo tenían dos destinos bien marcados: o el matrimonio o el convento.
Navidad es estar o al menos contactar con quienes realmente dan sentido a nuestra vida, familia y amigos. Pero también ha de ser impregnarnos del espíritu de estas fechas, que loss mensajes tópicos calen en nuestros corazones y guíen nuestro caminar.
Más allá de la actualidad política, que ha dejado nuevos alcaldes en algunos municipios por mociones de censura, dimisiones o pacto de gobierno rotatorio, como en Chiloeches, 2025 nos deja titulares en el apartado de sucesos como el gran apagón del 28 de abril.
En 1941, el empresario arriacense Jesús Sanz García reformaba el local de la calle Miguel Fluiters número 24 y abría al público el bar Soria. Anteriormente en este antiguo local había permanecido durante algunos años la tasca de Casa Daniel, siendo la especialidad del establecimiento el vino de Mondéjar.
Evento deportivo de primera magnitud con un Depor que jugó de tú a tú a uno de los mejores equipos del mundo. Lo de menos es lo extradeportivo que esperemos no pase de lo razonable.
Sánchez advierte que no se va, que se ata al mástil, que le da igual que se hunda el barco, que no lo sacan ni con espátula.
Colaborador en su día de Nueva Alcarria y de muchos otros medios de nuestra provincia, la vida de Francisco Vicent Galdón ha sucedido mayormente en Guadalajara, donde ahora vive. Y de sus múltiples facetas rescatamos hoy la artística.
El fin de año y el inicio de uno nuevo traen siempre consigo, en lo personal, la auditoría de uno mismo, el balance de lo bueno y de lo malo, el listado de los anhelos, la negociación interna para realizar arreglos a cambio de pequeñas dosis de voluntad.
Rafa, Elena, Ana, Peny, Inma, Mariano, Javier y Christian dejan distintas historias a lo largo del año que finaliza y el camino de esperanza iniciado para el que comienza.
La figura metafórica de “el Sol de los soles”, aplicada al “Niño perdido”, que aparece en uno de nuestros villancicos tradicionales más conocidos, nos pone en relación la fiesta que ahora celebramos con ciertas creencias astrales que siguen teniendo alguna presencia simbólica en nuestro folklore.
Están de moda los turrones pero… ¡a qué precio! ¿Qué tal si estas navidades sorprendes a tus seres queridos con uno casero? Venga, que este les va a sorprender y seguro encantar.
Las viejas normas de buena educación y cortesía como levantarse de la silla para saludar, dar siempre la mano como en misa, ceder el paso, escuchar, ser cívico… se están quedando obsoletas.
Me sorprende que los análisis sobre las elecciones extremeñas pasen siempre por alto un dato fundamental. Hablamos de una comunidad autónoma compuesta, como saben, por tan sólo dos provincias que eligen -agárrense- a 65 diputados.
Hacer algo en la vida es tener un propósito a largo plazo y yo ahora lo tengo todo a la vista.
Junto a los descorazonadores cuentos de Navidad no puedo olvidar uno del peruano Leopoldo Caravedo, protagonizado por duendes en una asamblea improvisada para hacer una travesura sonada.
Esta semana, como saben, juega los dieciseisavos de la Copa del Rey, por una mezcla de virtud y fortuna, nada menos que contra el F.C. Barcelona.
A lo largo de la historia, cumplir con los estándares de belleza de cada época o región ha implicado, en la mayoría de las ocasiones, dolor, como los apretados corsés que no dejaban apenas respirar para lucir una estrechísima cintura, o las crinolinas de las faldas que impedían moverse y sentarse libremente.