Es muy cierto que el mal avanza cuando los hombres de bien se cruzan de brazos y miran hacia otro lado, cuando por exceso de prudencia son permisivos con quienes vienen practicando el mal o cuando por miedo no se enfrentan.
Cuando era chaval, en el franquismo de verdad, nos chocó que en uno de los reajustes ministeriales figuraba un “Ministro sin Cartera”. Era una dávida de Franco a la burguesia catalana.
En estos días estamos viendo que en las parroquias se están creando grupos de trabajo y se invita a los fieles a integrarse en ellos.
La historia está llena de profecías incumplidas. Los anuncios de un inminente fin del mundo han estado siempre a la orden del día.
Cuando salgo por la provincia, ahora en coche, no me fijo en la taxonomía vegetal, sino en la policromía del paisaje, que es distinta según la época del año.
En el año 1920 cumplió su sueño de abrir un lujoso bazar en el numero nueve de la Calle Mayor, en pleno corazón de la ciudad.
Me refiero en esta ocasión a la diputada canaria, Ana Oramas, que ha desafiado a su propio partido para hacer lo que considera correcto.
A Labros todavía llegan anunciándose con sus inconfundibles bocinas dos panaderos: Pedro, de Villel de Mesa, y César, de Ariza (Zaragoza).
Pero, ¡ay!, los datos entre cumbre y cumbre siguen siendo igual de aniquiladores; hasta el punto de que las emisiones de carbono están batiendo registros año tras año.
Un empresario bilbaíno, Yñigo Míguez, ha restaurado el viejo convento de Cogolludo y ha puesto en valor una ruina.
En muchos lugares de la provincia este fin de semana se celebra San Antón.
Pablo Iglesias no tiene inconveniente de acudir en vaqueros a su primer Consejo de Ministros, pero gotea por ponerse un esmoquin para ir a los Goya. Presumo que respeta mucho más a Loles León que al Gobierno de España.
El descenso de víctimas es una noticia alegre pero hay que perseverar en el trabajo para reducir los accidentes de tráfico.
Para hacer frente a este individualismo, además de profundizar en la vivencia de la vocación cristiana, deberíamos asumir las exigencias de la sinodalidad
Recordó Felipe VI que: “Desde hace décadas vivimos en un Esta democrático, que ofrece las vías constitucionales para que cualquier persona pueda defender sus ideas dentro del respeto a la ley".
En estos días estamos conociendo los nombres, las carteras, las responsabilidades dentro de la nueva estructura.
Lo que las mujeres exigimos es que se cumplan las leyes que nos hacen libres e iguales y se eduque a los niños y niñas en el respeto mutuo.
El miedo que tienen los políticos a que la ciudadanía se desencante de ellos y deje de creer en la política, no tiene razón de ser, no deben tener miedo, sino certeza.
En Bonaval, un trozo de papel mal recortado a mano, pegado a la valla metálica con dos trozos de cinta aislante negra y escrito en una torpe caligrafía anunciaba “Cerrado asta el 14 del -1- año 2020 Gracias” (sic).